We want you to know that we respect your privacy. If you want to learn how we collect, use, and share your personal data, you can read our cookies policy here to learn about our privacy practices.
The data can be used in various ways. But the main goal is to gain insights from the web usage of customers, such as the number of visits and the source of traffic. In this case, we could use Google Analytics, Google Tag Manager, and Meta Pixel Ads or others.
To provide essential services, such as handling requests for products and services, managing payments, offering customer support, processing orders and transactions, confirming user information, keeping your account active on our platform, facilitating your participation in public areas of our site, communicating with you, detecting and monitoring security events, safeguarding against malicious or illegal actions, and resolving errors that affect the intended functionality.

Candidato a los Premios MAX como Mejor Actor
Un secreto nunca antes revelado irrumpe en escena: un texto perdido que no nos lleva a La Celestina, sino a La Comedia de Calisto y Melibea.
Ahí donde el deseo manda, la libertad pisa a la honestidad y la lucha de clases respira entre puertas, rincones, sombras y conjuros.
No hay decorados. No hay reparto.
Hay un actor que, por momentos, ya no sabe si habla consigo mismo o con el público… y ahí nace la carcajada. Porque todo es juego. Juego peligroso.
La palabra corre, tropieza, se enreda. Los personajes aparecen como si hubieran sido invocados. Y, gracias a este hallazgo, la obra de Fernando de Rojas puede tener un final distinto. ¿Por qué no?
Todo está sucediendo aquí y ahora. Irrepetible.
Y el público manda. Que comience la comedia.