We want you to know that we respect your privacy. If you want to learn how we collect, use, and share your personal data, you can read our cookies policy here to learn about our privacy practices.
The data can be used in various ways. But the main goal is to gain insights from the web usage of customers, such as the number of visits and the source of traffic. In this case, we could use Google Analytics, Google Tag Manager, and Meta Pixel Ads or others.
To provide essential services, such as handling requests for products and services, managing payments, offering customer support, processing orders and transactions, confirming user information, keeping your account active on our platform, facilitating your participation in public areas of our site, communicating with you, detecting and monitoring security events, safeguarding against malicious or illegal actions, and resolving errors that affect the intended functionality.

Operación Viejoven cuenta, en primera persona, la vida, milagros y algún que otro traspié de un comunicador que vive constantemente entre lo más vintage y lo más moderno. Hay un espacio sin nombrar entre las películas de cine de barrio y el top 10 de Netflix, entre Popstars y Aitana, entre un café y un cóctel, y todo ese espacio está ocupado por Sebastián Gallego y el resto de la comunidad viejoven.
Usando la historia de nuestra televisión como hilo conductor, Sebastián inicia un viaje a través de los grandes hitos de la farándula, la música y la prensa rosa que han ido dando forma a toda la cultura pop sin la que hoy no existirían gran parte de los memes que te envías con tus amigos. Una burbuja de oxígeno que nos permitirá volver a experimentar lo que sentíamos cuando encendíamos la televisión para ver El diario de Patricia, Aquí hay tomate, ¡Sorpresa, sorpresa! y, sobre todo, Operación Triunfo.
Inspirado por los mayores referentes, los protagonistas se convierten en los que ya eran creadores de contenido incluso antes de que existiera el término. Como si de un talent show de los 2000 se tratara, Sebastián lo da todo sobre el escenario para seducir al público que, durante un rato, podrá olvidarse de lo que sucede fuera para, quizá, cumplir un sueño y oír: ¡Cruza la pasarela!
Espectáculo recomendado a partir de 16 años